"Un bel dì vedremo" es un aria de la ópera "Madama Butterfly" de Giacomo Puccini. Es el aria más famosa de la ópera, en ella Butterfly ("Cio-Cio-San") le expresa a su criada Suzuki la esperanza de que su marido, el teniente de la marina Benjamin Franklin Pinkerton regrese junto a ella.
Es una de las arias más conmovedoras de la literatura operística, una mujer que en su canto refleja lo enamorada que esta del teniente Benjamin Franklin Pinkerton pero sin dejar que su amor le haga ver vulnerable.
- Original en Italiano
- Un bel dì, vedremo
- Levarsi un fil di fumo
- Sull'estremo confin del mare
- E poi la nave appare
- E poi la nave è bianca.
- Entra nel porto, romba il suo saluto.
- Vedi? È venuto!
- Io non gli scendo incontro, io no.
- Mi metto là sul ciglio del colle
- E aspetto gran tempo
- e non mi pesa a lunga attesa.
- E uscito dalla folla cittadina
- Un uomo, un picciol punto
- S'avvia per la collina.
- Chi sarà? Chi sarà?
- E come sarà giunto
- Che dirà? Che dirà?
- Chiamerà Butterfly dalla lontana
- Io senza far risposta
- Me ne starò nascosta
- Un po' per celia,
- Un po' per non morire
- Al primo incontro,
- Ed egli al quanto in pena
- Chiamerà, chiamerà :
- "Piccina - mogliettina Olezzo di verbena"
- I nomi che mi dava al suo venire.
- Tutto questo avverrà,
- te lo prometto
- Tienti la tua paura -
- Io con sicura fede lo aspetto.
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- Traducción al español
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- Un bello día veremos
- levantarse un hilo de humo
- en el extremo confín del mar.
- Y después aparece la nave.
- Y después la nave es blanca.
- Entra en el puerto, truena su saludo.
- ¿Ves? ¡Ha venido!
- Yo no voy a buscarlo, yo no.
- Me pongo ahí, en lo alto de la colina
- y espero, espero mucho tiempo.
- Y no me importa la larga espera.
- Y, salido de entre la multitud de la ciudad,
- un hombre, un pequeño punto,
- sube por la colina.
- ¿Quién será?, ¿quién será?
- Y cuando esté aquí,
- ¿qué dirá?, ¿qué dirá?
- Llamará: - Butterfly- desde lo lejos;
- yo sin responder.
- Estaré escondida.
- Un poco por bromear,
- y un poco por no morir
- al primer encuentro.
- Y él, un poco ansioso,
- llamará, llamará;
- “Pequeñita, mi pequeña esposa, perfume de verbena”,
- los nombres que solía llamarme.
- Todo esto sucederá,
- te lo prometo.
- Guárdate tus temores,
- ¡yo con segura fe lo espero!"
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